FASE I: ANÁLISIS DEL CONTEXTO Y LA ORGANIZACIÓN DEL CENTRO (20 HORAS)
9:00-11:00 horas: Visita al Centro con la Vicedirectora.
11:30-13:30 horas: Reunión con el Director.
Viernes 9 de marzo: Análisis de la organización y funcionamiento del mismo.
10:00-11:00 horas: Reunión con la Jefa de Estudios.
11:30-13:30 horas: Reunión con el Director.
13:30-14:30 horas: Reunión con la Jefa de Estudios.
Lunes 12 de marzo: Análisis del Plan de Centro.
9:00-11:00 horas: Análisis del Proyecto Educativo.
11:30-13:30 horas: Análisis del ROF y del Proyecto de Gestión.
Martes 13 de marzo: Contacto con representantes del alumnado, las familias y el profesorado.
12:30-14:30 horas: Reuniones con delegados.
17:00-18:00 horas: Reunión del Equipo Técnico de Coordinación Pedagógica.
18:00-19:00 horas: Reunión con el AMPA.
Miércoles 14 de marzo: Innovación Educativa en el Centro.
9:00-9:30: Reunión con Jefa del Departamento de Formación, Evaluación e Innovación.
9:30-10:00: Reunión con el Coordinador TIC.
10:00-10:30: Reunión con la Jefa del Departamento de Actividades y Biblioteca.
10:30-11:00: Reunión con el Coordinador de Coeducación e Interculturalidad.
11:30-12:00: Reunión con la Coordinadora del Aula de Convivencia.
12:00-12:30: Reunión con la Coordinadora del Programa de Acompañamiento.
12:30-13:00: Reunión con la Coordinadora del Programa de Bilingüísmo.
13:00-13:30: Reunión con la representante de Formación Profesional en el depto. FEI.
FASE II. APLICACIÓN DEL DISEÑO DE LA UNIDAD DIDÁCTICA Y DESARROLLO DOCENTE (60 HORAS).
1. Análisis del departamento didáctico:
El alumnado asistirá a todas las reuniones de departamento durante los meses de marzo y abril y primera semana de mayo (8 horas).
2. Análisis de la programación de la materia:
El alumnado dedicará 4 horas a analizar las programaciones del departamento y luego el tutor/a dedicará una hora a comentarla con él (5 horas).
3. Análisis del libro de texto:
El alumnado dedicará 4 horas a analizar los libros de texto y luego el tutor/a dedicará una hora a comentarlo con él (5 horas).
4. Observación de clases del profesorado que ejerce la tutoría:
Asistencia a clases del profesorado que ejerce la tutoría (12 horas).
5. Observación de las características del grupo de alumnos a los que va a impartir clases:
Asistencia a una sesión de tutoría (1 hora).
6. Diseño de una unidad didáctica:
En el departamento (10 horas).
7. Impartición de clases:
(12 horas).
8. Actividades extraescolares:
(4 horas).
9. Asistencia a una sesión de evaluación:
(1 hora).
10. Guardias
(2 horas).
FASE III. ANÁLISIS DE LOS RESULTADOS DEL APRENDIZAJE DEL ALUMNADO, DE LA EXPERIENCIA DE LAS PRÁCTICAS Y PROPUESTA DE MEJORA E INNOVACIÓN DE LA UNIDAD DIDÁCTICA (20 HORAS).
1. Análisis del aprendizaje del alumnado:
Mediante diferentes instrumentos de evaluación: cuaderno del profesorado, cuaderno del alumnado, pruebas escritas, trabajos escritos, etc (8 horas).
2. Análisis de la experiencia docente y de las prácticas en general:
Según fichas (6 horas).
3. Elaboración de propuestas de mejora e innovación:
Según fichas (6 horas).
RESEÑA: Nussbaum, "Sin ánimo de lucro", Madrid, 2010
Martha Nussbaum (Nueva York, 1947) es profesora de Filosofía del Derecho en la Universidad de Chicago, aunque ha ejercido anteriormente en Brown, Oxford, y Harvard.
En Sin ánimo de lucro. Por qué la democracia necesita de las humanidades, parte de la idea de que una crisis mucho más peligrosa que la crisis económica mundial se abate sobre el mundo: la crisis mundial de educación, una crisis silenciosa que se caracteriza por la devaluación de las humanidades y la consecuente decadencia de la educación en valores y hábitos democráticos, con la consecuente formación de súbditos trabajadores y productivos en perjuicio de la formación de ciudadanos críticos y democráticamente activos (pp. 19-31).
Se centra en el estudio comparado del sistema educativo norteamericano clásico y el sistema educativo hindú, sobre todo la escuela de Tagore en Santiniketan, caracterizados ambos por la importancia concedida a la educación humanística (Filosofía, Historia, Literatura, Artes) y al método socrático, fundamentado en el fomento de la argumentación por parte del alumnado mediante el debate guiado por las preguntas del profesorado.
Comprueba que ambos sistemas están en decadencia desde hace años por el triunfo del neoliberalismo en Estados Unidos y la India que cuantifica el rendimiento económico de cada tipo de enseñanza. Lo mismo está sucediendo en Europa, desde que Margaret Thatcher condicionara la inversión pública en cada departamento universitario al rendimiento económico que supone para la sociedad, medida que han imitado la mayor parte de los países europeos en las últimas décadas.
Frente a la ceguera neoliberal, la autora argumenta que tanto el sentido crítico producido por la Filosofía y las Ciencias Sociales como el sentido artístico potenciado por la Música, la Danza, la Literatura y las Artes Plásticas, “resultan fundamentales para el crecimiento económico y la conservación de una cultura empresarial sana. Los principales educadores dedicados a las ciencias empresariales entienden que la capacidad de imaginación constituye un pilar de la cultura empresarial. Para la innovación hace falta contar con una mente flexible, abierta y creativa, capacidades éstas que pueden inculcarse mediante la literatura y las artes. Cuando no están presentes la cultura empresarial comienza a perder ímpetu de inmediato” (pp. 151-152).
Una de las claves del tipo de enseñanza recomendada por Nussbaum, contrario a los recortes económicos en educación, consiste en “trabajar con grupos reducidos de alumnos o al menos dividir los cursos en partes, de modo que los estudiantes puedan intercambiar ideas, recibir devoluciones frecuentes sobre sus trabajos por escrito y contar con el tiempo necesario para conversar sobre sus trabajos con sus docentes” (pp. 166-167).
Y este tema, que es fundamental tanto para la enseñanza secundaria como para la primaria y la superior, le permite hacer una crítica feroz a las universidades europeas, basadas todavía hoy en el sistema escolástico de la clase magistral. Incluso dice que, aunque el profesorado europeo intente aplicar el sistema americano de grupos reducidos -como está haciendo, en teoría, desde que se aprobó Bolonia- fracasará, porque carece de la formación didáctica del profesorado americano que, cuando acaba el Grado y mientras estudia el Posgrado, comienza a colaborar como ayudante en las clase del profesorado titular, aprendiendo así metodología didáctica de forma práctica, al tiempo que permite reducir los grupos del Grado para determinadas actividades.
Aunque Nussbaum no habla de España y apenas de Europa, su libro me sugiere algunas reflexiones:
1ª) Una de las claves del fracaso de la disminución de la ratio en algunos centros educativos españoles es que no se produce el necesario cambio metodológico en que el alumnado participa más, trabaja más (porque el profesorado corrige más) y dialoga más con el profesorado sobre sus resultados.
2ª) Una de las causas por la que la crisis económica ha sido mayor en España, a pesar de que su sistema bancario fuera más sólido que el de países con burbujas inmobiliarias similares, como Estados Unidos o Reino Unido, es que el sistema educativo español desde 1970 ha fracasado totalmente en la educación en valores, de modo que, en lugar de ciudadanos responsables, con valores y actitudes tales como la disciplina en el trabajo, el esfuerzo, la satisfacción por el trabajo bien hecho, la cooperación, el trabajo en equipo, la corresponsabilidad sobre lo público, la justicia, etc, se han producido ciudadanos interesados fundamentalmente por el enriquecimiento rápido mediante la ley del mínimo esfuerzo, es decir, la cultura del pelotazo (en la que no habría que incluir no sólo a promotores, financieros y especuladores, sino también a futbolistas, cantantes, actores y participantes de programas como Gran Hermano, cuyo éxito en audiencia indica los valores predominantes en la sociedad).
3º) Echo de menos en el libro de Nussbaum una reflexión sobre el sistema educativo finlandés que ha conseguido una Educación Básica sin apenas fracaso escolar, en la que todo el alumnado termina con un alto nivel del manejo de su lengua y de una o dos lenguas extranjeras, así como una elevada competencia matemática y un buen desarrollo de las competencias socio-ciudadana y artístico-cultural, de la misma manera que tiene una Educación Secundaria Postobligatoria de la máxima calidad en la que el alumnado bien se prepara para ejercer un oficio en una Formación Profesional muy diversificada, bien estudia de los 16 a los 19 años en el Liceo para prepararse de forma muy dura con el objetivo de ingresar en la Universidad. Es decir, un sistema que ha logrado hacer compatible la educación para la ciudadanía democrática con la educación para la competitividad y la productividad laboral en beneficio de un desarrollo económico sólido y sostenible.



